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Historias de Éxito de una Boleta de Calificaciones de Reef

Imagen submarina de dos peces nadando cerca de corales pétreos y ramificados.
Imagen de una porción del arrecife mesoamericano en Guatemala, uno de los cuatro países que albergan la Gran Barrera de Coral. (Ana Giró)

Los ecosistemas de los arrecifes de coral enfrentan amenazas desalentadoras en todo el mundo. Los efectos de actividades humanas, como la sobrepesca  y la degradación del hábitat, junto con el impacto del cambio climático en el calentamiento de los océanos, la acidificación de los océanos, y el aumento del nivel del mar, asolan cada vez más a los arrecifes. Sin embargo, los esfuerzos de conservación también aumentan a medida que avanzan estas amenazas.   

Los reportes de salud nos ayudan a hacer un seguimiento de nuestra progreso, y frente al cambiante paisaje marino, podrían utilizarse estos reportes para hacer un seguimiento de la evolución de los arrecifes de coral. Por eso, cada dos años, la Iniciativa Arrecifes Saludables para Gente Saludable (Healthy Reefs for Healthy People Initiative, HRI), en la que participan 73 organizaciones lideradas por el Smithsonian, publica un reporte de salud del arrecife mesoamericano. La ecorregión del arrecife mesoamericano se extiende a lo largo de las aguas costeras de México, Belice, Honduras y Guatemala.   

Este año, por primera vez en los doce años de historia del reporte de salud de la gran barrera de coral,  disminuyó la salud general de casi 300 sitios de los arrecifes de coral. Sin embargo, la salud de los arrecifes en su conjunto sigue mostrando una mejoría si se compara con el punto de inicio de 2006. Y aunque la salud de los arrecifes  disminuyó en 2020, aún hay otras historias de éxito para compartir sobre los avances logrados en los últimos dos años.   

Imagen submarina de un arrecife saludable con corales pétreos y octocorales.
Una porción sana del arrecife mesoamericano, que se extiende por la costa de México, Belice, Guatemala y Honduras. (Ana Covarrubias )

Si bien el arrecife  obtienen una calificación general, cada país recibe también su propia calificación. El reporte de salud del arrecife de Belice mostró mejores resultados en tres categorías. Para medir la salud del arrecife, HRI califica cuatro categorías de los arrecifes, que suman un puntaje general conocido como el Índice de Salud Arrecifal (ISA).   

Las primeras dos categorías son porcentajes de la cobertura de coral y de la cobertura de macroalgas. En un arrecife saludable, el porcentaje de la cobertura de coral será alto y el de la cobertura de macroalgas será bajo. Los puntajes de Belice en 2020 aumentaron, con un incremento de la cobertura de coral y una disminución de la cobertura de macroalgas, aunque las calificaciones generales permanecieron sin cambios (“Regular” y “Bueno”, respectivamente). Las otras dos calificaciones son por la cantidad total de peces herbívoros y peces comerciales en un arrecife, una medida conocida como biomasa. Ambas son “materias” en las que son deseables altas calificaciones para los arrecifes, ya que las poblaciones de peces saludables son un indicador de la salud general de los arrecifes. Aunque no se observó una mejoría en el arrecife de Belice dentro de la categoría de peces comerciales, recibió mejores calificaciones en sus poblaciones de peces herbívoros: obtuvo una calificación de “Bueno” por primera vez, después de diez años de proteger a los fundamentales peces herbívoros.  

Con un equilibrio saludable cada vez mayor entre los corales y la cobertura de macroalgas y las poblaciones resistentes de peces herbívoros, Belice ha restaurado con éxito tanto la estructura como la función de sus arrecifes de coral, con una mejoría general del ISA como indicador de este importante progreso. 

  

Un pez loro de vivos colores nada sobre una pradera marina.
Un pez loro de vivos colores nada sobre una pradera marina. (© Brian Skerry/National Geographic )

La directora del equipo de HRI, Melanie McField, compartió que un factor determinante del éxito que se observa en Belice fue la medida para proteger a los peces loro, aprobada allá por 2009 y que se aplicó a inicios de 2010. Los peces loro son importantes herbívoros que se alimentan de algas en los arrecifes, reduciendo la cobertura de macroalgas, lo que con el tiempo permite que se recupere la cobertura de coral.   

“Hemos observado un aumento general de los peces herbívoros con una disminución de las macroalgas pocos años después”, afirmó McField. “No es inmediato, pero pocos años después es posible observarlo”. Belice tomo medidas para proteger a los peces loro en una fase temprana, por lo que el país está viendo los resultados en el arrecife hoy.  Si bien Belice recibió mejores calificaciones en su reporte de salud, los ISA de México y Guatemala permanecieron sin cambios. Los investigadores aún esperan ver mejores calificaciones en los próximos reportes de salud de México y Guatemala, ya que ahora los peces loro están protegidos en toda la región mesoamericana. 

  

Imagen submarina de peces nadando alrededor de corales ramificados.
Cuando una enfermedad del tejido causó la mortalidad masiva del coral ramificado Acropora de los arrecifes del Caribe durante la década de los ochenta, el ecosistema sufrió una pérdida importante de la estructura de los arrecifes y los daños ecológicos correspondientes. Sin embargo, la estructura está regresando a los arrecifes gracias a la Iniciativa Arrecifes Saludables para Gente Saludable (Healthy Reefs for Healthy People Initiative, HRI). (Fragments of Hope)

A pesar de un reporte de salud sin modificaciones, surgieron experiencias esperanzadoras en el arrecife mesoamericano de México cuando las comunidades se movilizaron. Después de que un desarrollo comercial arrasara de la noche a la mañana con un gran ecosistema de manglares, los ciudadanos, preocupados, presentaron numerosas demandas legales. Al final se puso freno al proyecto de construcción cuando las autoridades reconocieron la importancia de la función medioambiental de los manglares, y la restauración se encuentra en proceso en la actualidad.   

En otra ocasión, cuando dos proyectos de desarrollo amenazaron una gran área de anidamiento de tortugas marinas, los habitantes evidenciaron el riesgo que planteaban para las tortugas y la inviabilidad de los proyectos, lo que tuvo como consecuencia que las autoridades no los autorizaran. Estas historias de ciudadanos que consiguen sus objetivos expresándose a favor de los ecosistemas locales demuestran que los logros de conservación no solo provienen de las actuaciones en el mar, sino también en tierra firme.   

Por último, en el caso de Honduras, desafortunadamente, la salud de los arrecifes disminuyó. Este país tal vez no haya obtenido el mejor reporte de salud, pero eso no significa que no haya motivos para tener esperanzas. La salud de los arrecifes podría mejorar al aumentar la cantidad de zonas completamente protegidas dentro de las áreas marinas protegidas y ampliar los esfuerzos de aplicación de leyes para proteger a los peces herbívoros. Con las protecciones adecuadas, es probable que en Honduras haya una disminución de las macroalgas y un lento aumento de la cobertura de coral, lo que hará que mejoren las calificaciones del reporte de salud más adelante.

 Algas que crecen en rocas submarinas.
Macroalgas Turbinaria que crecen en un arrecife mesoamericano. (Ian Drysdale )

Los científicos del Smithsonian están estudiando la función de tres grupos de herbívoros clave en el arrecife mesoamericano. Además de los peces loro, también se han identificado el cangrejo rey del Caribe y el erizo de mar diadema (de púas largas y negras) como organismos que ayudan a reducir la cobertura de macroalgas.  A pesar de que su papel en el ecosistema antes no se tenía en cuenta, el cangrejo rey del Caribe ha sido identificado como un importante consumidor de algas que incluso puede reducir la cubierta de macroalgas a un ritmo más rápido que el pez loro.   

Cuando los investigadores de HRI trasplantaron cangrejos rey adultos a los arrecifes protegidos de la región, descubrieron una disminución en las macroalgas con el paso del tiempo y, aún más notable, un aumento de las algas coralinas, un sustrato que favorece el crecimiento del coral. Ahora el equipo de HRI está trabajando para desarrollar un sistema de maricultura sostenible a pequeña escala que incluiría la introducción de cangrejos rey jóvenes en arrecifes naturales. Los investigadores preveen que esto no solo fomentará las poblaciones de consumidores de algas sino que también apoyará las economías locales y las pesquerías.  

El equipo de HRI también ha estado experimentando con maneras de mejorar la recuperación de la población de erizos de mar. A través de un nuevo estudio en Honduras, se están implementando “residencias” para erizos en un intento por brindar el refugio necesario a estos herbívoros solitarios en zonas con sobrecrecimiento de macroalgas.

 

Un arrecife de coral saludable y floreciente en el mar Caribe con un buzo arriba.
Un arrecife de coral saludable y floreciente en el mar Caribe. (©Jose Alejandro Alvarez)

La directora de HRI, Melanie McField, dice que el progreso continuo y los éxitos de la iniciativa se deben en gran medida a su carácter colaborativo y a la participación de la comunidad. “Estamos compartiendo información entre los cuatro países y apoyándonos mutuamente para ayudar al arrecife”, dijo McField. "No podemos evitar algunos efectos: un gran huracán, un blanqueamiento masivo de corales o un brote de enfermedad, pero lo que hemos implementado es una sólida red de 73 organizaciones asociadas que ayudaran a responder y recuperar con rapidez”.   

En la medida en que los ecosistemas del arrecife continúen enfrentando amenazas, los colaboradores y los investigadores de HRI continuarán protegiendo y monitoreando los arrecifes de toda la ecorregión del arrecife mesoamericano. Esto quiere decir que, dentro de dos años, el arrecife recibirá otro informe de salud, en el que los investigadores esperan ver mejores calificaciones como resultado de los esfuerzos de monitoreo y conservación informados. 
 

 

Mayo 2020