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The Blue Halo - Barbuda y más allá

Un pescador se sienta en su bote y sostiene una captura de langosta fresca
¡Un pescador de Barbuda con una captura de langosta fresca! (Blue Halo Initiative)

Papa Joe, el pescador más viejo de la isla caribeña de Barbuda, recuerda cuando podía recolectar conchas en agua que apenas le llegaba a las rodillas y cuando los peces y las langostas eran tan abundantes que los pescadores no tenían que alejarse mucho de la costa para encontrarlos. 

Pero hace muchos años que la vida es cada vez más dura para los pescadores de la isla. Las langostas y peces son más pequeños y escasos, lo que obliga a los pescadores a aventurarse mar adentro en condiciones más peligrosas para pescar menos peces. Para empeorar las cosas, llegaron pescadores furtivos a las aguas de Barbuda y aumentaron el esfuerzo pesquero en recursos agotados.


Años de pesca excesiva han afectado gravemente los frágiles ecosistemas costeros y oceánicos de Barbuda. Las algas ahogan arrecifes degradados, mientras las reservas pesqueras que antes abundaban (especialmente, de mero y pargo) y son el pilar alimentario de las comunidades y de la economía de Barbuda han caído en picada. Según un estudio científico llevado a cabo en 2013, organizado por el Waitt Institute, la cubierta coralina promedio de Barbuda apenas alcanza un 2,6%, mucho menos que el promedio de 17% del Caribe. Al haber menos peces que se alimenten de ellas, ahora las algas cubren prácticamente el 79% del arrecife y ahogan a los pólipos de coral, que necesitan luz solar para sobrevivir. Las algas, junto a la cobertura de coral poco profunda, tornan vulnerable el crucial hábitat de coral en Barbuda. 

 dos caracolas reinas se sientan en el fondo del océano
Un caracol reina juvenil en un arrecife en Barbuda. (Iniciativa Blue Halo)

En 2012, se lanzó la iniciativa Blue Halo Barbuda como una asociación entre el Gobierno de Barbuda y el Waitt Institute para concebir, diseñar e implementar un plan de gestión marítima sostenible. Trabajando estrechamente con la comunidad y el equipo del Waitt Institute, el Gobierno desarrolló y legislo nuevas reglamentaciones destinadas a restaurar y proteger las aguas costeras en el 2014. 

El objetivo de las nuevas leyes no es solo recuperar la costa de Barbuda, sino también garantizar su futura salud. Se basan en ciencia, pero  de la misma manera en la opinión de la comunidad. Diecisiete consultas a la comunidad e investigación científica exhaustiva dieron como resultado un plan de gestión oceánica que responde directamente a la necesidad de un equilibrio entre las recomendaciones científicas y las necesidades de la comunidad. 

Gracias a este esfuerzo, las aguas costeras se dividieron en zonas, los peces loro y los erizos de marfueron protegidos, y el33% de las áreas costeras de la isla se designaron santuarios marinos. El Gobierno definió claramente áreas aptas para la pesca, el buceo y otras actividades humanas con el fin de minimizar el impacto medioambiental teniendo en cuenta las necesidades de las comunidades de la isla. Las reglamentaciones se basaron en evidencia científica que demuestra que las áreas protegidas pueden recuperarse del deterioro. Algunos de los resultados positivos son el aumento del tamaño y la densidad de los peces, el regreso de los tiburones y otras especies esenciales para estos hábitats, al igual que la recuperación de los arrecifes de coral.  

Muchos personas posan para una foto delante de una mesa.
Los miembros del Consejo de Barbuda después de promulgar las reglamentaciones de zonificación costera. (Iniciativa Blue Halo)

Con estas nuevas leyes, los habitantes de Barbuda trabajan duramente en su implementación y cumplimiento. A través de educación y promoción, la iniciativa Blue Halo se dedica a hacer de la conservación marítima una prioridad para todos los miembros de la comunidad. Tomará tiempo e investigación científica adicional para determinar que tan bien se recuperan las reservas de peces y los arrecifes de coral. Sin embargo, la reorganización del sistema de gestión costera es un éxito importante en sí mismo, así como un ejemplo inspirador  para aquellos apasionados en la conservación se los oceanos. 

El éxito de Blue Halo en Barbuda llevó al Waitt Institute a aplicar este modelo en otras áreas del Caribe. El Waitt Institute ahora trabaja con las islas de Montserrat y Curazao para desarrollar programas similares destinados a restaurar y proteger sus entornos marinos. Confiemos en que se establezcan en el futuro reglamentaciones que apoyen una gestión eficaz, como las de Barbuda, en todo el Caribe y el resto del mundo.

Agosto 2015