Hay una aplicación para eso: usando teléfonos para contribuir a una pesca sostenible

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En nuestros días, hay una aplicación para todo: Muchos de los problemas actuales se pueden enfrentar con tecnología actual. Por eso, al estudiar el problema de la pesca excesiva—especialmente, para los pescadores artesanales locales—los científicos del Programa de Conservación Marina del Smithsonian decidieron hacer uso de algunas de estas tecnologías. 

Las poblaciones de peces de todo el mundo están en problemas. Amenazadas por la pesca excesiva, la pérdida del hábitat y el cambio climático. Lo cual no solo es perjudicial para los peces y los ecosistemas marinos, sino para comunidades de personas, muchas de países en via desarrollo en regiones tropicales que dependen de la pesca como fuente de alimento y de subsistencia. Las pesquerías de estas comunidades son particularmente difíciles de manejar porque se capturan muchísimas especies.

Las investigaciones demuestran que las áreas marinas protegidas (AMP) son una de las mejores maneras de garantizar que la pesca sea sostenible, sobre todo cuando es necesario proteger muchas especies a la vez. Las AMP restringen la pesca en áreas determinadas y permiten que los peces repongan sus reservas. Los investigadores descubrieron que en muchas áreas las poblaciones de peces están recuperándose gracias a estas protecciones.  

Pero establecer reservas marinas no es tan fácil como parece. 

La primera de muchas decisiones a tomar debe ser dónde deben establecerse los límites exactos de una reserva. A continuación, debe llevarse a cabo la difícil tarea de conversar con las comunidades y los políticos locales, ya que estas áreas normalmente deben designarse por ley. Con frecuencia, la parte más difícil es mantener la reserva en el transcurso de tiempo y garantizar que los pescadores apoyen la protección del área y hagan respetar los límites. 

Para empezar a abordar el problema, los investigadores del Programa de Conservación Marina precisan datos exactos que ayuden a entender dónde están los peces y, lo que es más importante, dónde no están. A través de la recolección de muestras de tejidos de peces en diferentes áreas a lo largo del tiempo, investigadores como Courtney Cox, una investigadora de conservación marina asociada con el Smithsonian, pueden seguir la pista de dónde nacen y dónde se convierten en adultos saludables y completamente desarrollados. “Una vez que determinamos dónde viven, podemos identificar dónde establecer las reservas”, explica Cox. 

A continuación, el Programa envía equipos para que hablar con las comunidades locales, incluyendo pescadores, autoridades locales y empresas. 

Es aquí donde entra la tecnología.  

Muchos de estos pescadores tienen teléfonos inteligentes, por lo que los científicos desarrollaron una aplicación para ayudar a rastrear sus pescas (Fish App). Se trata de una manera fácil y eficaz de registrar datos sobre los peces, pues casi todos los pescadores y los compradores ya tienen teléfonos.

Interfaz de usuario de la Fish App
La Fish App ayuda a los pescadores a rastrear la pesca, permitiéndoles registrar las cantidades, los tamaños y las especies de peces que se capturan mediante simples iconos. Se trata de una manera fácil y eficaz de registrar datos sobre los peces, pues casi todos los pescadores y los compradores ya tienen teléfonos.

Los pescadores comenzaron a registrar las cantidades, los tamaños y las especies de peces que capturan mediante simples iconos en la aplicación telefónica. Con esta información, Steve Canty, el coordinador del Programa de Conservación Marina, puede saber exactamente qué peces se capturan y, a partir de esa información, crear una base datos. 

Los compradores de pescado solían recopilar los datos manualmente, y la información con frecuencia era incompleta e inexacta, por lo que no resultaba muy eficaz. “La aplicación Fish App lo hace fácil,” afirma Canty, y los científicos descubrieron que los pescadores están más dispuestos a brindar información exacta con la aplicación. 

Otra herramienta tecnológica que usan los investigadores son rastreadores GPS en barcos pesqueros, que permiten llevar un registro de quién está pescando y en qué lugar, y vincular esta información con lo que están capturando. Toda esta información se recopila de manera digital, ayudándoles a rastrear en tiempo real la naturaleza cambiante de las poblaciones de peces. 

Esta información es esencial para establecer y mantener una reserva marina, pero es mucho más que eso. La información también es favorable para empresas y pescadores, quienes se benefician al obtener información exacta sobre cuánto ganan cada día. Ellos pueden tomar mejores decisiones sobre dónde pescar y cómo mejorar la calidad de su pesca.

Los datos que recopilan investigadores como Cox y Canty también pueden usarse para medir el crecimiento económico de estas comunidades internacionalmente. Esto es importante porque los pescadores artesanales de estas comunidades representan una amplia proporción de la pesca total a nivel global. 

En Honduras y Belice, más de 4000 pescadores a pequeña escala están entrenados para utilizar el nuevo sistema y ahora se sienten empoderados para ayudar en actividades de conservación. Esta aplicación también se está popularizando en otros lugares. Esto significa que podemos usar este planteamiento en muchas otras comunidades, desde África hasta el sudeste asiático, para ayudar a que las poblaciones de peces se recuperen en todo el mundo. Es una buena noticia para los peces y las personas que dependen de ellos.

 

Esta historia fue posible gracias a una subvención del Comité de Mujeres del Smithsonian. http://swc.si.edu/about-grants

Agosto 2017